CAMPECHE, CAMP. Campeche ha demostrado hoy que su mayor riqueza no está en sus murallas, sino en su gente. Desde las primeras horas de este 1 de enero, la ciudad se envolvió en un ambiente de fiesta espiritual; las campanas de los barrios tradicionales no solo anunciaron el arranque del 2026, sino el renacer de la esperanza de miles de familias que se congregaron para celebrar la vida, la salud y la unidad en este nuevo comienzo.
Lejos de la rutina, los campechanos decidieron que la mejor forma de estrenar el calendario era dando gracias en iglesias como San Román, Guadalupe y Santa Ana. Los principales templos registraron llenos totales durante la Solemnidad de Santa María Madre de Dios. El objetivo fue común, elevar una oración por la abundancia en los hogares, la armonía en la sociedad y el bienestar de los seres queridos.
El 2025 se despidió con gratitud, pero el 2026 se recibe con la convicción de que lo mejor está por venir. En el Santuario del Cristo Negro de San Román, la energía fue vibrante. Tras una noche de 31 de diciembre donde la fe iluminó el recinto en tres horarios distintos, este 1 de enero el flujo de personas no ha cesado.
La imagen del Señor de San Román fue testigo de cientos de promesas y sueños que los fieles depositaron a sus pies. Para quienes buscan sumarse a esta gran celebración de inicio de año, el Santuario mantiene sus puertas abiertas con misas programadas a las 5:00 p.m. y 7:30 p.m., ideales para cerrar este primer día del año en familia.
Para que nadie quede fuera de esta cadena de buenos deseos, las parroquias ajustaron sus horarios para que cualquier campechano pueda asistir y comenzar el año con un momento de fe compartida.
En la Catedral, para el 1 de enero, las celebraciones serán a las 9:00 de la mañana, 12:00 del día —dedicada a la Divina Providencia— y 7:00 de la noche en la S.I. Catedral, además de la misa de las 10:30 de la mañana en Dulce Nombre de Jesús.

