TRESE Y NUVOIL; CONTRATOS CON INFLUENCIA SALINISTA

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La corrupción del Grupo Trese y Nuvoil podría ganarse el premio a la impunidad por haber trabajado desde hace más de 12 años en el negocio de las plataformas marinas con el con el padrinazgo de la Familia Salinas y que sobrevivió en esta nueva administración de Pemex encabezada por Octavio Romero Oropeza.

Es un secreto voces que en la Gerencia Marina se fraguaron los actos de corrupción más escandalosos de Pemex en los últimos sexenios, donde los interés políticos como parte del tráfico de influencias era lo que dominaba la corrupción que se daba en los contratos de plataforman en la Sonda de Campeche Las empresas GRUPO TRESE y GRUPO NUVOIL es parte de esta telaraa de corrupción que ha sobrevivido hasta el día de hoy a las administraciones de Emilio Lozaya, José Antonio González Anaya y Carlos Treviño Medina .

Los dos grupos tienen en común los millonarios contratos para arrendar platafomas en Pemex, el primero Ricardo Silva Padilla (Trese) para trabajarla y el segundo su socio Mariano Henandez Palmeros (Nuvoil) como dueño de la plataforma en renta a Pemex.

A pesar de las denuncias por corrupción, tráfico de influencia, trato inhumano al personal, falta de pagos, operaciones amañadas, multas por mala operación e incumplimiento de metas, fraudes internacionales y nacionales
a decenas de proveedores que por Ley obligaban a rescindirles ambos contratos de operación y renta, no había castigo de forma muy sospechosa.

Se sospechaba que un político “pesado” estaba detrás de estas compañías, ya que hasta en el proceso de quiebra fueron blandos conTrese permitiéndole toda clase de excesos para no cumplir y restituir los adeudos multimillonarios de este gran fraude.

Fue hasta ahora que el Caso Lozoya en las primeras declaraciones como testigo protegido de la Fiscalía General de la República, dejó en claro que el negocio de Trese/Nuvoil era impulsado por Juan Cristóbal Salinas Occelli, el
hijo del ex presidente Carlos Salinas de Gortari, quien a su vez es concuño del ex director de Pemex, José
Antonio González Anaya, funcinario que intentó que Pemex pagara más de 15 millones de dólares en indemnizaciones a TRESE, luego de que la petrolera hubiera cancelado el contrato que tenía dicha compañía para operar una plataforma marítima.