Sacerdote deja los hábitos y toma remos para ayudar damnificados.

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Ante las inundaciones de Tabasco, el sacerdote Aquino se quitó los hábitos y tomó los remos para ayudar.

“Nuestra capilla, la Divina Providencia en verdad que es una situación ya muy complicada”. José del Carmen Aquino García, padre de Villahermosa, Tabasco

La capilla del padre José del Carmen Aquino, se ubica en la colonia Casa Blanca, a un costado de Villahermosa, severamente dañada por las inundaciones.

“Una necesidad que tuve como sacerdote… empecé a salir a visitar enfermos y hacer misas, perro de ahí se convirtió en una ayuda hacia las personas que ya estaban saliendo de sus casas”. José del Carmen Aquino García, padre de Villahermosa, Tabasco

En esta colonia de unas cinco mil personas, el agua no perdonó a nadie, ni siquiera a su parroquia.

“Estamos luchando para que todo se aproveche bien, donaciones y ofrendas, aquí llevamos agua y despensas, para las familias, ya entregamos”. José del Carmen Aquino García, padre de Villahermosa, Tabasco

Conforme pasan los días el nivel del agua ha bajado, aunque el riesgo de un desbordamiento sigue latente.

“A un costado de la colonia está la laguna del Negro y del otro lado está el Río Grijalva”. José del Carmen Aquino García, padre de Villahermosa, Tabasco

Gracias a la tregua que ha dado el agua, ha permitido cocinar tamales para llevar ayuda a zonas que aún permanecen inundadas.

“Nos hemos fijado en otros municipios como son Centla, Balancan, Tenosique, Jonuta y Macuspana, que están más afectados… 500, considero que llegaremos a 800 a mil tamales, de masa colada con carne de res y cerdo, bien sabroso”. José del Carmen Aquino García, padre de Villahermosa, Tabasco

El sacerdote dice tal ha sido la emergencia que la pandemia se ha olvidado un poco. Agradece la ayuda recibida y espera que siga llegando más, pero sobre todo, pide al cielo que detenga las lluvias para continuar con su labor.