SAN FRANCISCO DE CAMPECHE, CAMP. La incertidumbre y las teorías de pánico circularon con fuerza durante los últimos días en redes, alimentadas por la idea de un supuesto alertamiento extraordinario en el país. Sin embargo, la realidad que enfrenta Campeche es mucho más cotidiana y conocida, no se trata de una amenaza inminente ni de un escenario de crisis bélica o sísmica, sino de la actualización de un hábito preventivo que los habitantes de la península conocen y deben seguir implementando sobre todo en temporada de lluvias.
Ante el desconcierto generalizado, Anuar Dager Granja, titular de Seproci aclaró que no existe ninguna alerta especial adicional a los monitoreos de rutina que realiza la dependencia. Precisó que la recomendación forma parte del Plan Familiar de Protección Civil y busca erradicar la confusión generada por rumores externos, recordando que la prioridad local sigue siendo la preparación frente a ciclones tropicales e inundaciones súbitas.
El origen de esta herramienta se remonta a más de 20 años en la entidad, cuando el sistema estatal pedía a las familias resguardar sus documentos oficiales en bolsas de plástico. La diferencia actual radica en que el protocolo ha evolucionado para integrar un kit de evacuación rápida en una sola maleta, diseñado para que los integrantes del hogar puedan salir de sus viviendas en cuestión de minutos si el nivel del agua o el viento lo exigen.
PREVENCIÓN Y PROTECCIÓN
De acuerdo con el desglose emitido, la mochila de emergencia debe contener de uno a tres litros de agua — proporcionados al peso de quien la cargue—, alimentos no perecederos de consumo inmediato, una linterna con baterías y un botiquín básico de primeros auxilios. A esto se suma la bolsa plástica con las escrituras, identificaciones y papeles esenciales que representan el patrimonio de las familias campechanas.