CAMPECHE, CAMP. Vecinos de la calle Becan en el poblado de Lerma ya no saben a quién acudir ante el peligro constante que representan varios postes de la CFE que se están cayendo a pedazos. Comentan que a las bases ya no les queda nada de concreto; solo se les ve el fierro viejo, toditito oxidado, y con el peso la estructura se ha ido doblando poco a poco hasta quedar peligrosamente inclinada.
La gente señala que este problema no es nuevo, pues llevan más de un año batallando con lo mismo sin que ninguna autoridad se eche una vuelta para revisar. Les da mucho pendiente que en cualquier momento se venga abajo uno de esos postes y termine aplastando a un peatón, cayendo encima de una casa o destruyendo un carro que va pasando.
Lo que más les da coraje es que el Ayuntamiento ni mete las manos ni busca coordinarse con la empresa eléctrica para cambiar las estructuras que son una bomba de tiempo. Lamentan que las autoridades locales nomás se hagan de la vista gorda y no hagan nada para presionar o gestionar para que vengan a quitar ese peligro de las calles.
Además del susto de un accidente feo, a los vecinos les preocupa quedarse en tinieblas. Dicen que, si uno de estos postes se llega a caer, no solo va a provocar destrozos, sino que va a dejar a un buen de familias sin luz por días, complicándoles la vida diaria y dejando las calles a oscuras.
Ya cansados de la misma historia tras doce meses de abandono, los habitantes exigen que de verdad se pongan las pilas y vengan a cambiar esos postes viejos antes de que pase una desgracia. Piden que tanto el municipio como la CFE se dejen de rodeos y atiendan el problema de una vez por todas.