CDMX.- El Ejecutivo Federal presentó ante la cámara de diputados y se publicó en la Gaceta Parlamentaria la iniciativa que expide la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos el 8 de septiembre de 2026 (22 artículos y 5 transitorios). La iniciativa no ordena hoy que las gasolineras dejen de aceptar efectivo.
Su artículo 13, sin embargo, crea el mecanismo para que después la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) determine «sectores estratégicos y actividades relevantes» donde el pago digital sea la única forma de pago aceptada. La ley no nombra expresamente a las estaciones de servicio, pero tampoco las excluye, y contempla una excepción por «contingencia» cuya definición reglamentaria aún no existe. En otras palabras: la ley crearía la facultad; qué sectores, con qué criterios, en qué plazos y bajo qué sanciones quedaría para regulación posterior de la SHCP.
De acuerdo, sin obligatoriedad Los empresarios gasolineros de estaciones de servicio respaldan la modernización y digitalización de los pagos y reconocen sus beneficios en seguridad, eficiencia, trazabilidad e inclusión financiera. No se oponen al cambio; piden que se construya con diálogo, gradualidad, incentivos al consumidor y garantías de continuidad del suministro.
La posición central del sector puede resumirse en una idea: la decisión sobre el medio de pago corresponde al consumidor, no a la estación. Por eso la transición debe ganarse por conveniencia para el usuario —mejores precios, recompensas, facilidad— y no imponerse como una obligación regulatoria que traslada al contribuyente (la estación de servicio) el riesgo y la sanción por una decisión de pago que no controla.
RIESGOS
La SHCP podría incluir a las estaciones de servicio entre los «sectores estratégicos» sin que la propia ley fije criterios, plazos ni régimen sancionador —eso quedaría para regulación posterior. El riesgo es la dependencia de terminales, conectividad (internet y respaldo), energía eléctrica, bancos adquirentes y sistemas de despacho; una falla en cualquiera de estos eslabones puede paralizar la venta.
Asi otro riesgo son comisiones bancarias, tiempos de dispersión, contracargos y fraude con tarjetas, que hoy no existen en una operación de contado.
Punto crítico: la iniciativa contempla una excepción por «contingencia» (falla de terminal, internet, red celular, energía o sistema bancario) que permitiría aceptar efectivo temporalmente, pero aún no define reglamentariamente qué constituye una contingencia ni cómo se acredita —será uno de los artículos más relevantes para el sector.