Con mucho sufrimiento y con dos goles en contra, Argentina logró remontar a Egipto con un marcador de 3-2. Lionel Messi, que falló un penalti, fue nuevamente la figura de esperanza para la albiceleste con una asistencia y una anotación para darle vida a su país.
Los vigentes campeones no encontraron los espacios en los primeros minutos, gracias a la intensidad de los africanos.
SORPRENDIERON
Yasser Ibrahim puso el primero para Egipto al minuto 15, un balde de agua fría para Argentina que a partir de ahí atacó con más corazón que con idea.
En una baldosa, Nicolás Tagliafico sufrió una falta en el área, que fue señalada como penalti. Lionel Messi fue el encargado de cobrar el tiro penal, sin embargo, Ahmed Shobeir atajó el disparo del 10, lo que lo desconectó por un lapso del encuentro.
Argentina fue a buscar el gol, pero se cruzó con una versión del arquero egipcio bastante positiva, que denegó el vendaval en el que se convirtieron los argentinos.
AUMENTARON
El planteamiento de la segunda mitad fue distinto por parte de Egipto, con un bloque bajo para buscar el contraataque, con la velocidad de Mohamed Salah.
Los africanos lo encontraron, con una gran jugada que definió Mostafa Ziko. Sin embargo, por una falta sobre Lisandro Martínez, el tanto fue invalidado.
Poco tiempo después, Egipto puso el segundo gol en el marcador, que daba la sensación de ser definitivo, pues Argentina estaba nublado en ideas y los africanos crecidos en confianza.
Lionel Messi apareció con un centro preciso para Cristian Romero, quien cabeceó correctamente para descontar.
REACCIÓN PAMPERA
Al 83’, Messi confirmó que todavía es determinante con su selección, con un disparo potente para anotar el empate.
Con un fuerte desgaste en los dos combinados, Salah intentó desbordar, pero la recuperación de Argentina fue adecuada y se encontró con muchos espacios. Lautaro Martínez esperó el movimiento de Enzo Fernández, quien llegó de atrás para cabecear y dejar las cosas 3-2.

