CAMPECHE, CAMP. ¿Qué pasa por la mente de un líder religioso cuando asume el control de todo un estado? Para Monseñor José Alberto González Juárez, la respuesta no llegó en un manual de teología, sino como una certeza íntima y rotunda en su propio corazón: “Tengo aquí un pueblo, unas ovejas, que amo mucho, que quiero que cuides”.
Apenas a dos meses de haber llegado a Campeche el pasado 30 de abril, el Obispo ha decidido revelar el motor detrás de su extenuante ritmo de trabajo por los municipios. El líder religioso desnudó su sentir ante la comunidad de Alfredo V. Bonfil, confesando que su misión en el estado es un mandato directo de proximidad y servicio que lo lleva a estar cerca de la gente.
“Cuando yo me pregunto qué hago aquí en Campeche, porque apenas llevo dos meses, escucho la voz de Dios en mi corazón que me dice: ‘es que yo tengo aquí un pueblo, unas ovejas, que amo mucho, que quiero que cuides’.

