TUXTEPEC, OAX.- Frente a los desafíos sociales que hoy atraviesan las comunidades, desde la violencia hasta la pérdida de valores, el obispo electo de Campeche, José González Juárez planteó una ruta pastoral centrada en la oración, fortalecer la familia, escuchar a la juventud y la reconstrucción del tejido humano, al advertir que la realidad del mal, el egoísmo y el sufrimiento siguen presentes en el mundo actual.
Reconoció que, aunque los tiempos han cambiado y existen mayores avances tecnológicos y de comunicación, persisten heridas sociales que requieren sanación, por lo que sostuvo que la Iglesia debe mantenerse cercana a quienes padecen dolor y necesidad.
En ese contexto, señaló que una de sus prioridades será fortalecer el núcleo familiar comenzando por el matrimonio y los lazos familiares, al considerarlos una base esencial para sostener la vida comunitaria.
“Creo que son valores muy grandes que nosotros tenemos que cultivar”, expresó al referirse a esto como un espacio que debe ser acompañado y reforzado.
Otro de los ejes que delineó es el trabajo con los jóvenes, sector al que dijo buscará acercarse con diálogo, escucha y mayor participación dentro de la vida eclesial. “Consideró que muchas veces no se les ha dado el lugar que merecen”, por lo que planteó tomarlos en cuenta, dialogar con ellos y abrir espacios donde se sientan parte activa de la comunidad.
Por otra parte, sostuvo que el camino pasa por acercarse a las personas, acompañarlas y anunciar esperanza en medio de una realidad compleja. Su visión, dijo, es impulsar una Iglesia cercana, capaz de salir al encuentro del sufrimiento, pero también de ayudar a reconstruir desde la familia y las nuevas generaciones.
Con ello, perfila una línea pastoral donde la atención a la descomposición social no pasa solo por el diagnóstico, sino por apostar a fortalecer vínculos, sembrar paz y caminar junto a la comunidad.

