CAMPECHE, CAMP. Las granjas avícolas del sureste están saturadas y los comerciantes tienen una urgencia clara, vender todo antes de que se eche a perder. Esta sobreproducción masiva de huevo ha provocado una guerra de precios a la baja que desplomó el costo de la reja a menos de la mitad de lo que costaba hace unos meses, pasando de los casi 100 pesos a comercializarse desde los 42 pesos en los mostradores tradicionales.
Eduardo Mena Lara, líder de los locatarios del mercado Pedro Sáinz de Baranda refirió que esto no se trata de una estrategia de descuento ni una promoción planeada; es pura ley de la oferta y la demanda. Las gallinas productoras alcanzaron un pico de rendimiento que rebasó por completo las proyecciones, obligando a los productores a “rematar” sus existencias para evitar pérdidas totales por caducidad, transfiriendo el beneficio directo al bolsillo de las familias campechanas.
Para los comerciantes, el exceso de mercancía es un arma de doble filo, necesitan flujo rápido. Esto ha creado una brecha enorme entre el comercio tradicional y las grandes cadenas, donde el consumidor inteligente puede ahorrar hasta 25 pesos por reja.