NACIONAL.- La Secretaría de Marina (Semar), a través de la Armada de México, mantiene un despliegue permanente en el mar Caribe como parte de la Estrategia de Atención al Sargazo. Esta iniciativa, ejecutada en estrecha coordinación con autoridades federales, estatales y municipales, busca mitigar los impactos ecológicos y económicos que provoca el arribo masivo de esta alga. Las operaciones abarcan desde el monitoreo previo hasta el retiro final del material, garantizando la continuidad de las actividades turísticas y el sano esparcimiento de la ciudadanía en la región.
Para anticipar el impacto en las costas, la institución naval utiliza la tecnología del Instituto Oceanográfico del Golfo y Mar Caribe, encargado del monitoreo satelital del fenómeno. Este sistema de alerta temprana funciona como el eje de una estrategia interinstitucional que permite predecir el rumbo de la macroalga y optimizar las tareas de contención en alta mar. Gracias a esta vigilancia espacial, los equipos de respuesta logran interceptar los bancos de sargazo antes de que afecten gravemente las playas y los frágiles ecosistemas arrecifales del litoral.
En lo que va del año, los esfuerzos conjuntos entre el gobierno, la iniciativa privada y la sociedad civil han permitido la recolección de más de 39,500 toneladas de sargazo. Las maniobras de limpieza profunda se han concentrado en los principales destinos turísticos de Quintana Roo, incluyendo Isla Mujeres, Benito Juárez, Puerto Morelos, Cozumel, Playa del Carmen, Tulum y la localidad de Mahahual en el municipio de Othón P. Blanco. Estas acciones buscan preservar la competitividad de la zona y proteger la biodiversidad marina local.
La infraestructura desplegada para esta contingencia incluye una flota de 13 unidades de superficie: un Buque Sargacero Oceánico, 11 embarcaciones costeras especializadas y una unidad anfibia, complementadas por 18 lanchas menores de apoyo. Asimismo, personal de trabajos submarinos supervisa de manera constante más de 7,605 metros de barreras de contención marítima instaladas en puntos estratégicos. En tierra, brigadas integradas por marinos y trabajadores locales realizan la remoción manual en la línea de costa utilizando bieldos y carretillas.
La Secretaría de Marina reafirmó su compromiso de mantener esta estrategia de forma indefinida, adaptando los recursos humanos y materiales a las variaciones de las condiciones oceánicas y al volumen de recale del alga. La dependencia destacó que el éxito de la campaña radica en la continuidad de las cuatro fases operativas: alistamiento, despliegue, recolección y repliegue. Con estas medidas, las autoridades buscan asegurar la salud ambiental de las costas mexicanas y el bienestar económico de las comunidades que dependen del turismo.