CDMX.- La presentación del Plan Estratégico de Pemex 2025-2035 tiene tres cambios de paradigma muy importantes frente a la administración anterior: abren una nueva etapa en la producción petrolera con la explotación de los yacimientos de shale gas que se extienden desde Estados Unidos hacia México y en los que se va a usar la técnica del fracking.
Fuentes de alto nivel, explicaron que para la explotación del shale gas se va a utilizar la técnica del fracking con agua, es decir, van a reventar las piedras calizas del subsuelo para recoger los hidrocarburos, ya sea gas seco o líquidos del gas.
Actualmente este tipo de explotación se usa en Estados Unidos y Argentina, en ambos casos, les permitió incrementar de manera rápida sus reservas petroleras y su producción diaria.
Pemex no usará agua dulce, sino que considerará el uso de agua residual tratada, agua congénita producida por campos petroleros en etapas avanzadas de explotación, así como el agua de mar tratada. En el proyecto expone que toda esa agua va a ser recuperada en un casi 100 por ciento.
Con el fracking se va a crear una nueva región petrolera en el país que se extiende desde el norte de Tamaulipas hasta el norte de Veracruz.
El segundo cambio que se presenta en el Plan Estratégico es un nuevo régimen fiscal especial, específicamente creado para que la explotación de este hidrocarburo sea rentable, actualmente el pago de derechos es del 30 por ciento, mientras que los estándares internacionales ubican este pago entre un seis y 15 por ciento. La propuesta en la que se está trabajando va en ese sentido y estará lista hacia finales de este año.
Actualmente el pago de derechos es del 30 por ciento, mientras que los estándares internacionales ubican este pago entre un seis y 15 por ciento El tercer cambio es que habrá una mayor participación del sector privado con Pemex. Se incrementará la privatización de servicios petroleros, la coinversión de Pemex con privados y la posibilidad de compartir riesgos e inversiones en exploración y producción de hidrocarburos, ya sea shale gas, gas natural o petróleo. La nueva estrategia incluye tener auerdos con la iniciativa privada para regresar a la producción en aguas profundas, llegando a tirantes de agua que van desde los 200 hasta los mil metros de profundidad.
En exploración petrolera se han detectado al menos nueve provincias petroleras que pueden ser explotadas en aguas profundas como son la Delta del Río Bravo, Franja de Sal Alóctona, Cinturón Plegado Perdido, Franja Distensiva, Cordilleras Mexicanas, Salina del Golfo Profundo, Escarpe de Campeche, Cañón de Veracruz y Planicie Abisal.