¡Bye, bye pañal!

La transición de bebé a un niño grande no tiene que ser tan complicada.

298

Llegó ese ansiado momento de olvidar los pañales, pero el proceso no tiene por qué convertirse en una lucha compleja, desigual e interminable.

Existe la manera de poder enseñar a tu hijo a ir al baño en sólo 3 días, algo que parece imposible, más no lo es.

En realidad se requiere de una buena técnica. Por supuesto, puede que en este corto, rápido y efectivo camino percibamos unas pocas “resistencias” lógicas.

En el proceso, es probable que te encuentres con algunos “accidentes”, ya que no controlan por completo su esfínter, pero no es algo para alarmarse.

LA RUTINA 
Bajarse y subirse los pantalones, tirar de la cadena, lavarse y secarse las manos deben incorporarse tempranamente en la rutina diaria del pequeño.

Asegúrate de no perder tiempo durante el desarrollo del menor para inculcar estas destrezas que te garantizarán el éxito a la hora de enseñarle a ir al baño.

PRIMER DÍA 
Ni bien se despierte tu hijo explícale su ingreso en una nueva etapa y sus implicaciones. Dile que no usará más pañal, sino que estará desnudo de cintura para abajo. Por ello, para hacer sus necesidades sin ensuciar la casa tendrá que utilizar su espacio especial: la bacinica.

Mantente atenta todo el día a su actividad, y pide que te avise cada vez que sienta ganas de evacuar. Muéstrale incluso cómo los miembros de la casa hacen sus necesidades fisiológicas en el baño. Evita exasperarte en caso de que el plan falle, y celebra cada pequeño avance del bebé. Es fundamental que el pequeño vea cuando van al baño, así se familiarizará con todo el “ritual” que supone el abandono del pañal.

FELICÍTALO
Cuando al menos llegue a depositar unas pocas gotas de pipí en la bacinica, felicítalo, y recurre a canciones o al “baile de la bacinica”. Claro que es un gran avance, pues según expertos, tras acudir once veces a la bacinica el niño comenzará a utilizarla sólo.

Cuando llegue el momento de ir a dormir, dile a tu bebé que es momento de ir al baño.

SEGUNDO DÍA 
En este caso el plan de acción será el mismo que el llevado a cabo durante la jornada anterior. Ahora bien, es posible salir de paseo este segundo día, claro, luego de que el niño orine en su bacinica. El paseo preferentemente debe ser por la tarde y es recomendable que no se extienda por más de una hora.

De este modo, el pequeño asociará esa salida a la calle como un efecto directo de ir al baño. Del mismo modo, es un buen entrenamiento del pequeño para que sepa que previo a salir de casa debe hacer sus necesidades. No olvides que, para esta salida familiar, resulta conveniente que el nene no vista ropa interior (ni de entrenamiento ni pañales).

TERCER DÍA 
Simplemente continúa el programa del segundo día. Este último día del reto es posible salir de paseo una hora en la mañana y otra en la tarde. Recuerda que vaya al baño antes de salir, y vestirlo con pantalones sueltos sin nada debajo.

Tampoco olvides llevar los implementos fundamentales para casos de emergencia. Recuerda en todo momento que la paciencia y el respeto se constituyen en la clave del éxito para llegar a la meta. Sólo así lograrás resultados sin herir, avergonzar, frustrar ni agotar al niño. Recuerda no perder la calma y seguir intentándolo. Quizás resulte más práctico implementar el plan durante un fin de semana para enfocar todas nuestras energías en esta misión. No sientas miedo y no desistas, la determinación lo es todo en esta pequeña batalla que permitirá a tu hijo ir al baño en tan sólo 3 días.