CAMPECHE, CAMP. El murmullo cotidiano de las aulas y el sonido del lápiz sobre el cuaderno intentan recuperar el terreno perdido frente al zumbido incesante de las notificaciones. A partir de este 3 de noviembre, miles de estudiantes de primaria y secundaria en el estado vivieron una jornada distinta, los teléfonos celulares, tabletas y computadoras personales quedaron oficialmente restringidos dentro de las escuelas de Educación Básica, marcando un giro directo en la dinámica escolar.
El titular de la Secretaría de Educación (Seduc), Candelario Pacheco, confirmó el arranque oficial de la norma y subrayó que los dispositivos electrónicos ya no formarán parte del equipamiento cotidiano de los alumnos. El funcionario precisó que la restricción es tajante para el uso libre, buscando que los estudiantes desconecten del entorno digital en cuanto cruzan el portón del plantel.
La medida busca golpear de frente uno de los mayores problemas que enfrentan los docentes día a día: la dispersión mental provocada por las pantallas. Con esta decisión, el objetivo principal es devolverle el foco al aprendizaje, elevar los niveles de concentración y rescatar la interacción cara a cara entre compañeros durante los recesos, evitando que la jornada educativa se diluya en dinámicas de redes sociales, juegos y mensajes distractores.
CONTROL DE DISPOSITIVOS
Sin embargo, la disposición no clausura por completo la tecnología. Candelario Pacheco explicó que se mantendrá una única excepción, cuando los profesores tengan programada una actividad académica específica que requiera el uso de estos medios, siempre y cuando esté planificada con anticipación y se desarrolle bajo la estricta organización y supervisión del personal docente a cargo.