CAMPECHE, CAMP. Con una votación unánime de 34 votos a favor, el Congreso del Estado aprobó la nueva Ley para Prevenir y Erradicar el Reclutamiento y Utilización de Niñas, Niños y Adolescentes en Actividades Delictivas, una medida que busca frenar de golpe el enganche criminal en el terreno digital. La legislación responde a una realidad urgente, las redes sociales y plataformas de mensajería se han convertido en el principal anzuelo de los grupos delictivos, que camuflan el delito detrás de falsas ofertas de empleo, promesas de dinero fácil y videojuegos en línea para cautivar a los más jóvenes.
Durante la sesión, la legisladora Abigail Gutiérrez enfatizó el papel crucial de esta reforma al señalar la urgencia de adecuar las herramientas de protección a los entornos donde hoy conviven las infancias.
Subrayó que el crimen organizado ha migrado sus métodos de captación hacia el ciberespacio, por lo que la aprobación de este dictamen representa una respuesta institucional para evitar que la tecnología sea utilizada como una puerta de entrada a la vulnerabilidad y la violencia.
El núcleo de esta normativa radica en establecer un blindaje integral desde el entorno digital hasta las aulas, obligando a las autoridades a crear mecanismos de monitoreo y ciberprevención sin criminalizar a los menores sometidos. A través de este marco, las víctimas de engaño, manipulación o amenazas en internet serán catalogadas de manera explícita como sujetos de rescate y protección integral, garantizando el resguardo de su identidad, su dignidad y sus derechos humanos durante todo el proceso de recuperación.
MAESTROS VIGILARÁN TRAMPAS DIGITALES
Para que la prevención no se quede solo en el papel, la ley ordena la capacitación obligatoria del personal educativo para detectar señales de riesgo en los estudiantes. Profesores y directivos serán capacitados para identificar conductas atípicas vinculadas al uso riesgoso de redes sociales o a la repentina interacción con redes sospechosas, convirtiendo a las escuelas en el primer filtro de contención comunitaria antes de que los adolescentes caigan en las trampas digitales de la delincuencia.