CAMPECHE, CAMP. Con el calor que obliga a buscar algo frío a cualquier hora del día, cada vez es más común ver a niños y adolescentes con bebidas deportivas y energéticas en las manos. En calles, puestos ambulantes y tiendas de conveniencia, productos como “Redbull”, “Gatorade”, “Powerade” y “Amper” forman parte de las opciones que consumen menores desde los 8 años, muchos bajo la idea de que “refrescan” o hidratan mejor que el agua.
El problema es que no todas estas bebidas están pensadas para el consumo cotidiano de niños, y varias contienen cantidades importantes de azúcares, sodio y calorías. El propio triple etiquetado frontal mexicano advierte cuando un producto presenta exceso de calorías, azúcares o sodio, además de incluir leyendas precautorias en productos con cafeína.
En las afueras de los planteles, los mismos padres confiesan haber caído en el engaño publicitario de estas marcas. Muchos comentan que le compran estos sueros de sabor o energizantes a sus hijos pensando que, al promocionarse para deportistas, les darán la energía necesaria para aguantar la jornada escolar o el juego bajo el sol.
Otros están conscientes de la situación y del impacto real de las etiquetas. Ante esto, coinciden en que no hay que permitir que está situación siga escalando, ya que advierten que la falta de agua acelera la deshidratación y está condenando a los niños a sufrir a temprana edad de problemas cardíacos, hipertensión o diabetes.
EL AGUA QUEDA RELEGADA
Frente a esta realidad, la advertencia médica es contundente. El doctor Martín Herrera señaló que los niños a esta edad deben tomar agua natural, especialmente en temporadas de calor, ya que es lo único que realmente los hidrata.
Además, echó por tierra los mitos populares al explicar que existe una falsa creencia sobre las bebidas deportivas, pues en realidad no aportan nada positivo, dan más calor al cuerpo y representan una verdadera bomba de azúcar directa al organismo.
“Con esto, el agua queda relegada, pues ya es común la escena que se repite tanto en canchas, escuelas, donde menores de 8 hasta los 19 años beben esto para mitigar la sensación de calor antes que a una botella de agua simple. Cuando en temporadas de altas temperaturas, el vital líquido debe ser la primera opción”, señaló.
Sobre las bebidas energizantes y deportivas, aproximadamente 14.7% de los jóvenes consumen bebidas energizantes (como Red Bull o Amper) al menos una vez a la semana, mientras que más del 50% de los menores activos o expuestos al calor recurren a bebidas de hidratación deportiva (como Gatorade o Powerade) creyendo falsamente que son equivalentes al agua.