CAMPECHE, CAMP. Basta con hacer una publicación en internet para que aparezcan de inmediato quienes juzgan, condenan y sancionan sin conocer a la persona. Frente a esta ola de violencia digital, el obispo de Campeche, José González Juárez, aprovechó el marco del Paseo del Mar del Cristo Negro de San Román para lanzar una contundente llamada de atención sobre la toxicidad que domina las redes sociales.
Durante la homilía celebrada previa al abordaje de la venerada efigie, el prelado contrapuso el ambiente hostil de las plataformas digitales con la verdadera corrección fraterna. “Basta abrir las redes sociales y ustedes publican algo y ya saltaron como cinco o seis que ya les dijeron sus verdades.
Ni los conocen siquiera, ni saben quiénes son, y ya juzgaron, ya dijeron y ya sancionaron”, recriminó el jerarca católico ante cientos de fieles reunidos en la costa.
El líder religioso advirtió que los espacios digitales se han convertido en tribunales de juicio rápido donde el linchamiento sustituye al diálogo y a la empatía. Explicó que esta dinámica promueve un aislamiento destructivo, enfocado en atacar al otro desde el anonimato en lugar de construir puentes que ayuden al crecimiento de las personas.