CDMX. “La visa no define a un mexicano. Si Estados Unidos decide quitar una visa, es una decisión de Estados Unidos”. Con esa frase, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió este martes a la revocación de la visa estadounidense de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y exsecretario de Organización de Morena.
La mandataria subrayó que, si existe un delito que perseguir y hay pruebas —“porque esto es indispensable”—, el proceso debe avanzar. Recordó que México ha solicitado detenciones en territorio estadounidense, particularmente de personas con doble nacionalidad, y que en varios casos no han procedido porque no se les han pedido evidencias.
Sheinbaum informó que no se ha comunicado con López Beltrán y que su administración no cuenta con pruebas de que esté vinculado a delitos. Negó que los señalamientos de la oposición sobre una posible relación con el huachicol fiscal tengan sustento:
“No tiene que ver con otros temas de injerencia en las decisiones de México, porque hay otros delincuentes o presuntos delincuentes donde no hay problema o otras personas políticamente expuestas, como les llaman ellos, donde al revés, les abren las puertas”.
La jefa del Ejecutivo explicó que el Departamento de Estado de Estados Unidos es la autoridad encargada de otorgar o revocar visas, y que se trata de un asunto individual, no de una relación de Estado a Estado, salvo en el caso de visas diplomáticas o solicitadas por el gobierno. Añadió que no ha pedido información sobre las visas revocadas a funcionarios políticos mexicanos.