Uno de los momentos estelares en la biografía de Lionel Messi fue la hazaña que realizó el 18 de abril de 2007 en el Camp Nou.
En las semifinales de la Copa del Rey ante el Getafe, eludió a cinco jugadores con el portero incluido, e hizo el segundo gol de su equipo.
Esta genialidad dio la vuelta al mundo y todos lo compararon con el gol de Diego Armando Maradona que coronó el célebre “Gol del siglo” ante Inglaterra, en el Mundial de México de 1986.
La progresión del jugador continuó en 2007-2008, una temporada difícil para el equipo, que vio cómo se agotaba el proyecto liderado por Ronaldinho y acababa la era de Frank Rijkaard en el banquillo.
Pero la evolución del ariete no había hecho más que empezar.
EMPEZABA A FIGURAR
En la Temporada 2005-2006, después de un gran debut en el trofeo Joan Gamper contra la Juventus de Turín, fue ya sin duda una buena campaña.
Sin embargo, una lesión muscular lo apartó de los terrenos de juego en el tramo final de la competición. Se exhibió en el Estadio Santiago Bernabéu, en un memorable partido en el que los azulgranas vencieron al Real Madrid por 0-3.

