CDMX. En medio de la tensión comercial con la administración Trump, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó un mensaje de relativa calma: México no enfrentará nuevos aranceles en lo inmediato, pero deberá negociar duro para proteger su economía en la nueva visión proteccionista de Estados Unidos. “Quedamos exactamente igual que como estábamos hace una semana”, afirmó la mandataria tras una reunión clave con representantes estadounidenses.
Los productos dentro del T-MEC mantienen arancel cero (con excepción de vehículos y acero), y los que están fuera pagan el 10 por ciento que ya aplicaba. “Libra totalmente un nuevo arancel”, enfatizó Sheinbaum.
REGLAS DE ORIGEN MÁS ESTRICTAS
Aunque se evita un golpe inmediato, Estados Unidos presiona por mayores reglas de origen, especialmente en el sector automotriz. Ac tualmente, los vehículos armados en México reciben descuentos por el contenido fabricado en Estados Unidos. México busca que ese beneficio sea regional (México + EU + Canadá), aumentando el porcentaje de contenido norteamericano del 70 al 90 por ciento, pero incluyendo la producción mexicana.
“Lo que nosotros estamos planteando es que esas reglas de origen, aunque aumenten, sean regionales… no solamente lo fabricado en Estados Unidos”, explicó la presidenta.
La Secretaría de Economía continúa negociaciones con el embajador estadounidense y el secretario de Comercio. El objetivo mexicano es alargar el T-MEC más allá de los 10 años establecidos y limitar las revisiones anuales al cumplimiento de lo acordado este año.
T-MEC SE MANTIENE… POR AHORA
Sheinbaum confirmó que hace menos de un mes se decidió mantener el tratado trilateral por 10 años con revisiones anuales. “En esta reunión y en todas las que está llevando la Secretaría de Economía… ellos están pidiendo más reglas de origen. Nosotros decimos sí, pero que se tome en cuenta México”.

