CAMPECHE, CAMP. Entre el aroma del incienso y el eco de los aplausos, Monseñor José Alberto González Juárez dejó un mensaje claro y contundente este domingo: Menos dinero y más valores.
En su segunda misa como obispo de Campeche, el nuevo pastor pidió priorizar la familia y el espíritu por encima de lo material.
Tras un día solemne en la Catedral, González Juárez se trasladó a la Parroquia de la Resurrección, en la colonia Bosques, donde encabezó una celebración vibrante y concurrida. En su homilía, se dirigió directamente a los padres de familia con tono cercano y preocupado:
“Como padres es importante guiar a nuestros hijos por el camino de Dios; enseñarles lo importante que es conocer a nuestro Señor”.
El obispo enfatizó la necesidad de fortalecer el tejido social desde el hogar. “Es un deseo que participen trabajando, no solo con respecto a los materiales, sino también con respecto al espiritual”, señaló, dejando en claro que la fe debe ser el eje central de la crianza y no un simple accesorio.
El recibimiento en Bosques fue emotivo y popular. Once monaguillos formaron una guardia de honor, mientras el padre Marcos Cohuó y la comunidad lo arroparon con cariño y cercanía, rompiendo el protocolo habitual. La parroquia se convirtió en una fiesta de fe y afecto.
Con esta visita a una colonia popular en su primer día de actividades oficiales, Monseñor González Juárez envía un mensaje claro: Su pastoreo buscará llegar a los márgenes, no solo permanecer en el centro.
Un llamado urgente a recuperar los valores familiares en tiempos donde lo material suele opacar lo esencial.

