CAMPECHE. Miles de historias de segunda oportunidad se están creando, pues reclusos del Cereso de Kobén se están transformando en artesanos y obreros con la mira puesta en la reinserción social. El tiempo tras los barrotes están aprovechándolo para su preparación laboral, ingresos y oportunidades reales para cuando recuperen la libertad.
Javier Herrera Valles, subsecretario del Sistema Penitenciario, aseguró que este año se han reforzado las actividades dentro del penal. “Todo tipo de actividades deportivas, culturales y laborales han aumentado; concluimos el periodo de capacitación para la industria penitenciaria y ahora podemos fabricar y comercializar productos de manera ordenada, desde hamacas y bisutería hasta carpintería”, explicó.
Por ello, señaló que los internos están más que dispuestos que nunca, pues desean obtener habilidades que se traduzcan en beneficios económicos y personales al salir. Algunos logran su libertad por cumplir sentencia o por programas de beneficios; otros reciben apoyo directo para continuar estudios, obtener documentos como cartillas del INE y hasta emprender.

