Sacrilegio; entra a robar a la iglesia

Ciudadanos han exigido desde las últimas semanas al gobierno municipal “ponerse las pilas”, en combate a la delincuencia.

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Pobladores, ayudaron al Párroco a detener al sujeto.

CHAMPOTÓN. De la ola de robos desatada en el puerto de Champotón en los últimos días ni la casa de Dios se salva, pues en el colmo un ladronzuelo intentó robar en la parroquia de Nuestra Señora de las Mercedes, lo que generó indignación ciudadana y un ultimátum a las autoridades policiales para que se “pongan las pilas”, y cumplan con su labor.

El ladrón fue detenido por feligreses y amarrado a un árbol en espera de que las autoridades policiales lo consignaran a la Fiscalía General del Estado de Campeche (Fgecam) adscrita al puerto de Champotón.

Responde al nombre de José “N”, de 23 años de edad, con domicilio en la colonia Infonavit a quien se detuvo por el delito de robo en grado de tentativa, por lo que los afectados interpondrían su denuncia por los hechos ocurridos.

El delincuente intentó hurtar la urna del Santo Sepulcro, y testigos presenciales dieron aviso al párroco del lugar quien fue auxiliado por unas personas que estaban en el parque, los que inmovilizaron y ataron al ladrón a un árbol mientras llegaban elementos de la corporación policíaca.

Comentaban los testigos que deben ser los mismos que los gendarmes ponen a disposición de la Fgecam, y luego los dejan en libertad, y de ser si es así el pueblo podría tomar medidas más drásticas.

Leonor Basilio Pérez dijo que quisieron hacer lo mismo que en Aquiles Serdán (Chuiná) en donde los ladrones hicieron de las suyas, y no sólo se robaron las limosnas de esa semana que había en las urnas, sino que también sacaron a la Santa Virgen de La Dolorosa, y sádicamente la destrozaron. Según nadie se dio cuenta, y al parecer fueron en horas de la madrugada, pero de haberlo visto los pobladores no testificarían nada porque la mayoría profesa otra religión.

La diferencia ahora es que aquí todos estamos para defender a la Virgen de las Mercedes, coincidieron en señalar Carlos Justo Can y Rutilo Fernández Hernández, quienes llegaron al sitio enterados del sacrilegio que se intentó cometer.