CAMPECHE, CAMP. La ley de la oferta y la demanda se encargará de poner orden en el mercado inmobiliario comercial de Campeche, donde los alquileres se dispararon a niveles desconectados de la dinámica económica local. La Coparmex confía en que sea el propio libre mercado el que regule a los propietarios, la falta de inquilinos mantendrá los espacios desocupados y sin generar ingresos hasta que las tarifas se adapten con sensatez a la liquidez real de las familias y negocios del estado.
Ante este severo escenario, el sector empresarial descarta pedir intervenciones gubernamentales, regulaciones de precios o subsidios para salvar a los comercios. La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) sostiene que la acumulación de locales desocupados y persianas abajo actuará como el único freno efectivo contra la especulación inmobiliaria, obligando a un reajuste forzoso para evitar que la economía comercial siga colapsando.
Alejandro Risueño, presidente de la Coparmex en la entidad, confirmó que los arrendamientos se han vuelto una losa insostenible para los comerciantes.