CDMX.- La conferencia matutina marcó un quiebre definitivo en el caso Ayotzinapa. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, no se guardó nada y señaló con nombre y apellido a la periodista Anabel Hernández como parte del andamiaje que sostuvo la llamada “Verdad Histórica”.
Reveló que Anabel Hernández fue utilizada como testigo en Estados Unidos para imponer la versión de que los 43 normalistas nunca ingresaron a las galeras municipales de Iguala, conocidas como las barandillas. La presidenta fue tajante y exhibió que esa versión ya fue desmentida por la propia Fiscalía General de la República.
“Utilizaron como testigo y lo voy a decir, en Estados Unidos, para decir que los estudiantes no estuvieron en las Barandillas: Anabel Hernández y hay pruebas de la Fiscalía que sí estuvieron en Las Barandillas”, sentenció Claudia Sheinbaum.
El señalamiento no es menor. De acuerdo con lo expuesto por la mandataria, la FGR cuenta hoy con elementos contundentes que contradicen la narrativa que Anabel Hernández ayudó a instalar en el extranjero: registros telefónicos, testimonios directos y videograbaciones que apuntan a que algunos de los normalistas sí fueron trasladados a la barandilla municipal la noche del 26 de septiembre de 2014.