CAMPECHE, CAMP. Encontrar al dueño de una casona en ruinas puede convertirse en un problema casi tan complicado como reparar el propio inmueble. En municipios como Campeche, Palizada y Dzitbalché hay predios que llevan años deteriorándose mientras sus propietarios permanecen lejos del estado, en muchos casos porque se trata de herencias familiares cuyos beneficiarios emigraron hace tiempo, por lo que Seproci trabaja de la mano con los Ayuntamientos para rastrear de quién es cada predio abandonado.
Anuar Dager Granja, titular de Seproci, reconoció que dar con esos dueños se ha vuelto uno de los principales obstáculos para poder intervenir. Sin embargo, reiteró que la dependencia no se ha quedado de brazos cruzados. Por ello se están realizando estas labores, para cruzar información y armar un padrón que permita identificar de quién es cada casa abandonada, especialmente en barrios tradicionales como San Francisco, Santa Ana, Guadalupe y San Román, así como en el Centro Histórico.
Ante la falta de los dueños para dar mantenimiento preventivo a las fachadas, dejó en claro que la prioridad absoluta para el gobierno es la vida de las personas. Por ello, han realizado revisiones con ingenieros estructuralistas de SEDUMOP y del Colegio de Ingenieros para dictaminar el nivel de riesgo de estas estructuras y evitar que algún derrumbe tome por sorpresa a quienes caminan por la zona.
CIERRAN PASO ANTE MUROS QUE AMENAZAN
En cuanto a las acciones inmediatas, el secretario aclaró francamente que la SEPROCI no cuenta con presupuesto para reparar o remodelar propiedades privadas. La solución operativa ha sido desplegar al personal de emergencias y bomberos para acordonar las aceras y limitar el paso de peatones y vehículos, reduciendo al mínimo el riesgo de un accidente en la vía pública mientras se resuelve la situación legal de los predios.
Por otra parte, hizo un llamado solidario a quienes habitan en viviendas con daños por falta de recursos para arreglarlas. Explicó que nadie debe arriesgarse a vivir en un inmueble inseguro, por lo que recordó que autoridades estatales, a través del DIF, la Secretaría de Inclusión y la propia SEPROCI, mantiene albergues permanentes con colchonetas y cobertores para refugiar temporalmente a cualquier familia que lo necesite.
Finalmente, pidió a la ciudadanía que siga reportando las paredes o fachadas agrietadas que detecten en sus colonias. Reiteró el compromiso de acudir a hacer la dictaminación correspondiente y colocar la señalización de protección, asegurando que, por encima del valor histórico de los inmuebles o la ausencia de los dueños, la seguridad de las familias campechanas siempre irá primero.