CAMPECHE, CAMP. El peligro no es una especulación periodística, es un escenario oficial. Debido a que las ferias de San Román y San Francisco congregan a miles de familias, la Secretaría de Protección Civil del Estado (SEPROCI) advirtió que la mayor amenaza será el impacto de una tormenta tropical en plena temporada de ciclones.
De registrarse un fenómeno de este tipo, se tendrá que desarmar a marchas forzadas parte de las estructuras de madera y escenarios —los tradicionales tablados— para evitar una tragedia.
Caminar por el recinto ferial entre puestos y juegos mecánicos puede dar una falsa sensación de calma, pero los estudios previos revelan una realidad vulnerable. Anuar Dager Granja titular de Seproci, reconoció que el análisis de riesgos entregado a los organizadores confirma que la zona es altamente susceptible a severos encharcamientos.
“El verdadero desafío logístico y de seguridad ocurrirá si la naturaleza aprieta”, señaló. Esto pues en la zona podrían registrarse encharcamientos, lo cual se complicaría por tormentas tropical. “Tendrían que levantar parte de los tablados y nos vamos a apoyar en ello”, alertó Dager Granja, dejando en claro que la fiesta no estará por encima de la integridad física de los asistentes.
FERIA TENDRÁ VIGILANCIA DÍA Y NOCHE
Ante el riesgo climatológico y operativo, el despliegue no se limitará a mirar el cielo. La estrategia incluye la presencia física y permanente de elementos capacitados en los puntos más vulnerables del recorrido, especialmente donde abundan las instalaciones eléctricas improvisadas y los tanques de gas de los comerciantes.
Señaló que se tendrá todo tipo de personal, desde elementos de bomberos con extintores y con una pipa de forma permanente, ambulancias, personal municipal deberá reorientar sus esfuerzos y concentrarse de lleno en el flujo vespertino y nocturno de la feria para reforzar la vigilancia junto a la SEPROCI y los bomberos.
Por último, recalcó que, el operativo funcionará únicamente si la población hace su parte ante una eventual evacuación. Por lo que la ciudadanía solo debe respetar las indicaciones, detectar las salidas de emergencia. La seguridad en la feria dependerá tanto de la capacidad de respuesta ante un ciclón como de la disciplina de los propios asistentes en los pasillos.