MÉXICO- La nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) presentó el balance de su primer año con cifras contundentes: recibió 15 mil 51 expedientes jurisdiccionales, resolvió 13 mil 231 asuntos y alcanzó una eficiencia del 88 por ciento. Su presidente, Hugo Aguilar Ortiz, afirmó que se terminó el rezago heredado y que el Poder Judicial ahora ofrece certidumbre al país.
Durante el evento “Un año de Justicia real y verdadera, una nueva forma de entender y hacer justicia”, Aguilar detalló que, de los asuntos atendidos, 2 mil 640 fueron resueltos por el Pleno y 10 mil 591 mediante acuerdos. Los expedientes restantes continúan en trámite o en ponencias.
Ante la presidenta Claudia Sheinbaum e integrantes de los poderes de la Unión, el ministro presidente reconoció que la transformación judicial todavía enfrenta resistencias y prácticas del pasado. Por ello, llamó a jueces y trabajadores a sumarse a una nueva forma de impartir justicia.
Aguilar lanzó un mensaje claro al sector político y empresarial: el Poder Judicial funciona y genera certidumbre. El desarrollo nacional, dijo, requiere confianza para invertir, innovar y consolidar el Estado de derecho. Asimismo, defendió la autonomía judicial y aseguró que terminaron las decisiones de la Corte utilizadas en beneficio de intereses personales.
RESPALDO PRESIDENCIAL
Antes de acudir al acto, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que el actual Poder Judicial es “mucho mejor” que el de años anteriores. Como ejemplo señaló la disminución de la denominada “puerta giratoria”, esa práctica en la que personas detenidas recuperaban rápidamente su libertad.
La mandataria atribuyó esta reducción a una mayor capacidad de los jueces y a una menor corrupción, aunque aclaró que ninguna persona inocente debe permanecer detenida.
En un hecho inédito, Sheinbaum fue recibida en la entrada principal de la Corte por Hugo Aguilar y los titulares del Órgano de Administración Judicial, del Tribunal de Disciplina Judicial y del Tribunal Electoral, quienes la acompañaron hasta el área de murales.
Aguilar reconoció que transformar al Poder Judicial no ocurrirá de un día para otro. Planteó profundizar los cambios, corregir lo que no funcione, escuchar las críticas y acelerar las modificaciones necesarias para consolidar una justicia real y verdadera.