CAMPECHE, CAMP. El Pacífico mexicano enfrenta este domingo una jornada crítica para la navegación, primero por la combinación de vientos de temporal que azotan el Golfo de Tehuantepec y oleaje elevado en varias costas, mientras un sistema tropical es vigilado en alta mar sin representar, por ahora, una amenaza para el país. Pero las condiciones actuales son un riesgo real y latente para la navegación menor y las actividades costeras.
El punto más crítico se localiza hoy en el Golfo de Tehuantepec. Una violenta diferencia de presión está desatando vientos de componente norte a noreste que han convertido el mar en una zona de alto peligro. Este escenario de mar picado y vientos hostiles se mantendrá durante gran parte del domingo.
Por ello, pescadores y capitanes deben extremar precauciones ante rachas con fuerza de temporal que ya están levantando un oleaje de ocho pies de altura, impactando directamente las costas de Oaxaca y Chiapas. Deben acatar las restricciones de navegación emitidas por las capitanías de puerto y verificar hoy mismo el amarre de sus embarcaciones y el equipo de seguridad a bordo.
EL “MONSTRUO” EN FORMACIÓN
Más allá de las complicaciones costeras, la mirada de los expertos está puesta en el horizonte. El Centro Nacional de Huracanes mantiene bajo vigilancia extrema una onda tropical localizada sobre el meridiano 118 oeste. Este sistema no solo se desplaza con decisión hacia el oeste, sino que está generando una masa masiva de tormentas eléctricas y oleaje peligroso de hasta 9 pies de altura.
Los modelos meteorológicos son claros, el sistema tiene el potencial de consolidarse como depresión tropical a mediados de la próxima semana. Aunque la buena noticia es que el fenómeno se alejará de las costas mexicanas hacia aguas menos favorables, su formación exige vigilancia constante para las embarcaciones que operan en alta mar.
ALERTA POR OLEAJE
El resto del litoral nacional no queda exento de esta inestabilidad. Esto pues en el Golfo de California se registran vientos de moderados a frescos y oleaje de hasta cinco pies en la zona sur, cerca de la salida al Pacífico abierto, en Baja California Norte un nuevo tren de marejadas del noroeste ingresará a la región con olas que alcanzarán los ocho pies, condiciones que se mantendrán vigentes hasta la tarde del martes.
Mientras que, para el pacífico Central y Sur, las corrientes de retorno y las rompientes fuertes continuarán siendo una amenaza debido a una persistente mezcla de marejadas de largo periodo. La negligencia ante estos fenómenos suele ser la diferencia entre una jornada de trabajo y una emergencia fatal.