Síguenos

¿Qué estás buscando?

17 junio, 2026

Biby Rabelo

Campeche

El Ayuntamiento cobró, pero apagó las plantas

San Francisco de Campeche, Camp. La peor sospecha de opacidad financiera en el Ayuntamiento acaba de convertirse en una crisis ambiental y sanitaria de cara al público. Tras la confirmación de la titular de Semabicce, Jocelyn Murrieta tras destapar una realidad alarmante de las 27 plantas de tratamiento de aguas residuales que hay en la capital, solo tres están operando pese a que se contempló en su Presupuesto de Egresos 2025 una bolsa de 13 millones 538 mil 688 pesos para la supervisión y operación de plantas tratadoras.

El argumento oficial de la “falta de recursos” para echarlas en marcha, se cae por completo al revisar los archivos de la Auditoría Superior del Estado de Campeche (ASECAM). Esto pues el municipio dirigido por la alcaldesa Biby Rabelo tuvo asignada y disponible este presupuesto, sin embargo, el Ayuntamiento no arriesgó capital propio para frenar la contaminación, pues más del 80 por ciento de los recursos provinieron de la Federación.

El desglose financiero de lo invertido el año pasado lo demuestra, ya que $10,227,925 pesos fueron inyectados por el Gobierno Federal a través de programas concurrentes para la operación de plantas. $1,110,763 provenientes del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios (FORTAMUN) y $2,200,000 pesos fue la mínima cantidad que el Ayuntamiento aportó.

LAS TRES ÚNICAS EXCEPCIONES

Hasta ahora solo 3 plantas se mantienen activas para maquillar las supervisiones, la de Quinta Hermosa (reactivada de emergencia tras protestas por el colapso de sus tanques), la de Ex-Hacienda Kalá (Sector Siglo XXIII) (que sobrevive gracias a 120 paneles solares para evitar el costo de luz que el municipio usa como pretexto para apagar las demás), y la de la U.H. Solidaridad Nacional (monitoreada bajo el esquema federal debido a su enorme densidad de población).

Las otras 24 están completamente paradas, oxidadas o abandonadas por la administración de la alcaldesa Biby Rabelo, lo que ha generado afectaciones en diversas zonas de la entidad. En Siglo XXI, la planta está inactiva provocando fétidos olores y brotes constantes de aguas negras, Ex-Hacienda Kalá con constantes fallas, filtrando desechos, Quinta Hermosa y Fovissste Belén.

Este colapso es la punta del iceberg de un problema estructural. Al menos el 85 por ciento de las viviendas carece de red de alcantarillado y depende de fosas sépticas u “hoyos negros”, procesando apenas el 10 por ciento del agua bajo las normas nacionales, afectando fraccionamientos como Montecarlo, colonias desde Samulá, Altamira, Villas de Kalá, Bosque Real, la U.H. VIVAH, Kila Lerma, Algarrobo y Lomas de la Eminencia.

Advertisement. Scroll to continue reading.

UN PROBLEMA DE SALUD

Hoy, a mitad de 2026, regidores y ciudadanos exigen auditorías urgentes a los contratos del año pasado. La opacidad es total, el dinero de 2025 se reportó como ejercido, pero en las colonias las plantas nunca volvieron a encender. Los efectos de esta simulación presupuestal ya alcanzaron niveles de emergencia.

De acuerdo con los datos técnicos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el municipio cuenta apenas con estas 27 plantas que deberían estar procesando una capacidad de 0.131 metros cúbicos por segundo. Una cifra de por sí rebasada frente a las 3,313 concesiones vigentes que amparan un consumo masivo de 40.97 metros cúbicos por segundo para industrias arroceras y aceiteras de la región.

Al estar paradas 24 de las plantas en este 2026, la Semabicce denunció que toneladas de aguas negras crudas están siendo vertidas sin control. La Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Campeche (CAPAE) lanzó una alerta roja para la salud de los campechanos, los contaminantes biológicos, junto con el nitrógeno y el fósforo de los detergentes, están penetrando con velocidad el poroso suelo kárstico de la región, impactando además la costa y la bahía.

Los reportes de ASECAM, Conagua y el más reciente por Semabicce terminan por cerrar el cerco sobre el “Gobierno Naranja”, el dinero federal llegó y se reportó como ejercido, pero el agua limpia nunca regresó a las colonias de Campeche. Al final, mientras los ciudadanos y el medio ambiente pagan el costo de respirar y consumir agua contaminada, la gran interrogante es ¿en dónde quedaron los más de 13.5 millones de pesos presupuestados el año pasado para evitar este desastre?

Te puede interesar

Advertisement