Qatar afronta la Copa del Mundo 2026 con metas moderadas pero claras: superar la fase de grupos o, al menos, sumar su primer triunfo histórico en el certamen.
Las ilusiones del combinado se sustentan en un plan de crecimiento paulatino y en el poderoso respaldo financiero que la nación inyecta al balompié local.
A pesar de estas notables herramientas, el equipo aún adolece de figuras capaces de resolver un encuentro por cuenta propia a nivel internacional, por lo que apuestan todo al funcionamiento colectivo.
BASE DE LOCALES
La columna vertebral de la escuadra descansa sobre las espaldasde futbolistas con experiencia en el Mundial anterior, destacando al defensor Ro-Ro y la letal dupla ofensiva compuesta por Almoez Alí y Akram Afif.
Una particularidad latente es que la totalidad del plantel milita en la liga doméstica.
IDENTIDAD TÁCTICA
El presente del equipo está marcado por un drástico desfile en el banquillo, sumando cuatro directores técnicos a lo largo de todo el proceso eliminatorio.
Tras una accidentada segunda fase, el combinado enderezó el rumbo a tiempo en la ronda definitiva frente a Emiratos Árabes y Omán.