CDMX.- No fueron solo boletos los que se entregaron en “La Mañanera del Pueblo”. Se concedieron sueños hechos realidad, lágrimas de emoción y un potente mensaje: el fútbol femenil mexicano está más vivo que nunca. Cuatro jóvenes talentosas, futbolistas de corazón, fueron las ganadoras del concurso “Dominadas del Balón” y ya tienen en sus manos el pase para vivir el Mundial 2026 desde las tribunas.
Karla Itzel Peña Vilchis, de 23 años y originaria de la Ciudad de México, ganó su boleto para Guadalajara. Con voz entrecortada por la emoción, futbolista profesional no pudo contener la alegría:
“La verdad es que nos amamos cada vez más las mujeres… Lo único que espero es que más niñas se sumen y luchen por sus sueños. Hoy estamos aquí y es algo que nunca me hubiera imaginado”.
Desde las costas de Oaxaca llegó Daira Yaretzi Díaz García, quien practica fútbol desde los cuatro años gracias a su hermano. Visiblemente conmovida, agradeció a Dios y a la presidenta Claudia Sheinbaum:
“Crean, nada más crean que todo es posible, porque para el que cree, todo es posible”. Su boleto la llevará a Monterrey, donde vivirá la fiesta mundialista.
“Y desde Iztapalapa para el mundo”, Brianna Ameli Medina Cortés, recibió el boleto donado por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, para el partido inaugural en la Ciudad de México. Con una sonrisa que iluminaba el salón, recordó sus inicios: “
Desde muy chiquita juego fútbol, desde los cinco años… con mi hermano, con mis primos, con niños. Este tipo de concursos abre la oportunidad para que se siga impulsando el fútbol femenil. ¡Que vivan las mujeres!”.
La más joven del grupo, Yolett Cervantes Cuaquehua, de 21 años y originaria de Tlaquilpa, Veracruz, recibió el boleto personal de la presidenta Claudia Sheinbaum también para el partido inaugural.
Con la voz temblando de emoción, expresó: “Querida presidenta, muchísimas gracias por tomarnos en cuenta… Estoy muy emocionada. Sigamos impulsando el fútbol femenil porque todas las mujeres tenemos talentos y cualidades”.
Las cuatro coincidieron en un mensaje poderoso: Este no es solo un premio, es el reconocimiento a años de esfuerzo, patadas a un balón en calles, terrenos baldíos y canchas humildes, muchas veces rodeadas de dudas y pocos apoyos. Representar a las mujeres futbolistas mexicanas en el primer Mundial jugado en casa es, para ellas, un sueño cumplido y el comienzo de algo mucho más grande.
Entre aplausos, lágrimas y abrazos, estas cuatro guerreras del balón se convirtieron este día en el símbolo de que, cuando se cree y se lucha, hasta los sueños más grandes pueden hacerse realidad.