CAMPECHE, CAMP. Con el inicio de las lluvias a la vuelta de la esquina y la presión económica sobre los hombros, más de mil agricultores del norte del estado decidieron no quedarse de brazos cruzados. Ayer, la gobernadora Layda Sansores entregó un importante apoyo en las gradas y el campo de la Unidad Deportiva “20 de Noviembre” de este municipio, se selló un acuerdo de coinversión por más de 7 millones de pesos entre el Gobierno del Estado y los propios productores, quienes aportaron una parte de sus recursos para asegurar las semillas de maíz y los fertilizantes que reactivarán las tierras de la región del Camino Real.
La entrega de estos insumos agrícolas, clave para la subsistencia de familias en Tenabo, Hecelchakán, Calkiní, Dzitbalché y Campeche, rompe con el esquema tradicional del subsidio regalado. Esta vez, bajo un formato de financiamiento compartido (esquema de coinversión), los campesinos se convirtieron en socios de su propia producción para el ciclo de siembra 2026.
La mandataria junto a la alcaldesa local, Mariela Sánchez Espinoza, estuvieron presentes ante la entrega. El ambiente en la unidad deportiva reflejaba la urgencia de la temporada. Entre el olor a fertilizante y el murmullo de cientos de hombres y mujeres de manos encallecidas, la jornada evidenció que las necesidades del campo van más allá del surco.
A la par de la distribución de los bultos de semilla, el lugar se transformó en un gran centro de atención comunitaria. Para muchos de los asistentes, el viaje no solo valió por el insumo para la tierra: cientos de adultos mayores y trabajadores del campo hicieron fila para recibir atención médica y salir de ahí con uno de los 222 lentes pregraduados que se distribuyeron de forma gratuita, un alivio directo para la salud visual de una población que pasa jornadas enteras bajo el sol de Campeche.