Mientras el mundo sigue en vilo por el brote de Hantavirus cepa Andes a bordo del crucero MV Hondius —que ha dejado al menos tres fallecidos y varios contagiados con posible transmisión de persona a persona—, las alarmas sanitarias se encienden en México, particularmente en la entidad campechana.
Aunque Campeche no es uno de los puertos más masivos del Caribe mexicano (como Cozumel o Costa Maya), sí recibe cruceros, especialmente buques de expedición y líneas boutique.
En años recientes se ha reactivado el turismo de cruceros en el Puerto de Seybaplaya, con arribos como el del ‘Ocean Voyage’r de American Queen Voyages. En 2026, aunque los grandes megacruceros no tienen escalas programadas en Campeche capital, el puerto permanece operativo y vulnerable a cualquier escala de emergencia o itinerarios de líneas especializadas.
Ante esta situación internacional, la Secretaría de Salud de Campeche ha reforzado la vigilancia epidemiológica y activado protocolos preventivos en puntos estratégicos como aeropuertos, terminales marítimas (incluyendo Seybaplaya y Ciudad del Carmen) y accesos terrestres. Personal especializado realiza monitoreo 24/7 ante cualquier contingencia.
Paralelamente al hantavirus, el brote de norovirus en el Caribbean Princess (con más de 100 pasajeros y 13 tripulantes afectados) recuerda que los espacios cerrados de los cruceros son caldo de cultivo perfecto para virus gastrointestinales y respiratorios.
¿QUÉ HACE CAMPECHE ANTE ESTA AMENAZA?
Eric de Jesús Cu Pensabé, coordinador de Inteligencia en Salud de Campeche, informó que aunque no hay casos en México, se mantienen en alerta por avisos de la OMS y OPS. Se han realizado simulacros en puertos y aeropuertos en coordinación con Marina, Sedena e IMSS. El hantavirus se asocia tradicionalmente a roedores, pero la cepa Andes genera especial preocupación por su transmisión interpersonal.
Síntomas a vigilar: fiebre, dolores musculares, dolor de cabeza, náuseas, y en casos graves, dificultad respiratoria y síndrome cardiopulmonar con alta letalidad.