CDMX. La Geotermia de Roca Supercaliente (SHR) emerge no solo como una alternativa clara, sino como una fuente de energía que puede cubrir las deficiencias de las fuentes renovables “tradicionales”. Al buscar temperaturas superiores a los 370 °C a profundidades de entre 5-20 kilómetros, la SHR va más allá de la geotermia convencional. Esta tecnología representa, hasta el momento, el último avance en cuanto a energía geotérmica se refiere, prometiendo una fuente de energía inagotable y constante que puede aprovechar la infraestructura industrial ya existente en el sector petrolero.
La viabilidad de la llamada tecnología SHR se basa en la capacidad de tratar con líquidos en condiciones de presión y temperatura extremas, superando el punto crítico del agua donde la distinción entre fase líquida y gaseosa desaparece. En este estado, el fluido posee una densidad de energía muy superior, lo que permite que un sistema de unos pocos pozos genere una potencia similar a la que podría generar una central térmica de carbón. Una evidencia de este hecho la encontramos en el éxito de la startup 400C Energy, que ha validado en Utah una tecnología de estimulación hidráulica capaz de mantener tasas de flujo superiores a los 125 kg/s en entornos que superaban los 300 °C. Este récord eleva al siguiente nivel la tecnología de la industria, demostrando que estos pozos podrían mantener una operativa continua a ese ritmo durante más de 15 años.