CAMPECHE, CAMP. Las madres que curan el cansancio con un abrazo, las que pasan noches enteras despiertas sin que nadie lo note, las que cargan problemas ajenos mientras esconden los propios.
Ese fue el centro del mensaje que la gobernadora Layda Sansores dedicó este 10 de mayo a las mujeres campechanas.
Ante esto la mandataria construyó una reflexión enfocada en la fortaleza emocional de las madres y en el papel que desempeñan dentro de las familias. “Las madres están hechas de paciencia infinita, de fuerza y de ternura, de hacer suyos nuestros sueños, de perdón y de ese amor que no pide nada, pero lo da todo”, expresó.
La frase se convirtió en el corazón del mensaje, al retratar a las madres como figuras que sostienen emocionalmente a hijos, parejas y familias enteras aun en medio del desgaste cotidiano.
Sansores también habló de los silencios con los que muchas mujeres esconden su dolor, de las noches en vela “que nadie cuenta” y de esas manos “que curan sin medicina”, en una narrativa cargada de imágenes que apelaron más a la experiencia humana que al discurso político.
Uno de los momentos más personales llegó cuando recordó a su propia madre. “Mi madre era una mujer de miel, y aunque un día se fue, camina siempre a mi lado”, expresó.
La gobernadora cerró su mensaje comparando a las madres con la “Xbacab” de la cultura maya, la mujer capaz de sostener el cielo con sus brazos, una referencia con la que buscó retratar la fortaleza y resistencia de las mujeres de la región. “Ki’imak óolal, felicidades”, concluyó.