CAMPECHE, CAMP. Durante años, en la orilla de las comunidades de Carmen, el sonido del agua cayendo en una pileta era un lujo inexistente. Los habitantes vivían bajo la “dictadura del acarreo” bajo el sol. Hoy, esa dinámica ha cambiado, tras la implementación de sistemas fotovoltaicos que hará que el agua suba a las tuberías sin que el costo de la electricidad detenga las bombas, así lo informó la gobernadora Layda Sansores.
“Consolidamos la transición energética con los sistemas fotovoltaicos para garantizar el abasto de agua en las localidades de Abelardo R. Rodríguez, José María Pino Suárez y La Cristalina, en Carmen”, señaló la mandataria.
“Anteriormente teníamos muchos problemas… cada vez que llegaba el recibo venía muy elevado, sufríamos mucho, ya nos podemos bañar, ya no tenemos que andar acarreando”, mencionaron algunos beneficiarios en Abelardo L. Rodríguez y la Cristalina, quienes describen la situación previa como una lucha diaria por la supervivencia básica.
La clave de este cambio no es solo técnica, sino económica. Anteriormente, el suministro de agua era un arma de doble filo, si había agua, el recibo de energía eléctrica llegaba “por los cielos”, volviendo el servicio insostenible para la comunidad.