CAMPECHE, CAMP. No son solo plásticos con fotografía; son las llaves del sistema. En apenas 60 días, una marea de alrededor de 62 mil ciudadanos ha desfilado por los módulos del Instituto Nacional Electoral (INE) en Campeche, una cifra que desborda las expectativas y pone de manifiesto que, en la entidad, la participación ciudadana está lejos de estar dormida.
Ernesto Rodríguez Juárez, titular del Registro Federal de Electores, confirmó la magnitud del movimiento, entre enero y febrero se gestionaron 32 mil trámites y se entregaron más de 30 mil credenciales. El mensaje es claro: el ciudadano está cumpliendo con su parte.
Pero el INE no solo está repartiendo micas. Detrás de los mostradores, se libra una batalla silenciosa por la certeza electoral. El instituto ha iniciado una depuración profunda del padrón para eliminar registros duplicados o improcedentes.
“Estamos trabajando para garantizar instrumentos electorales certeros y confiables”, señaló Rodríguez Juárez, subrayando que la base de datos se limpia diariamente para que solo quienes deben votar, aparezcan en la lista.
Recalcó que, el INE mantiene un puente abierto con el Poder Judicial (tanto local como federal) para un intercambio constante, desde suspender derechos políticos a quienes enfrentan procesos legales y, con la misma agilidad, devolverles su lugar en el padrón una vez que recuperan su libertad jurídica.
Además, el futuro de la identidad en Campeche ya tiene fecha de actualización. Se espera que, para el segundo semestre de este año, la credencial incluya un elemento táctil (braille y relieves específicos), un cambio táctico derivado de pruebas recientes para hacer el documento 100% accesible.
En un giro hacia los derechos humanos, también preparan convenios para garantizar el voto en prisión preventiva. El objetivo es que aquellos ciudadanos que están recluidos, pero aún no reciben sentencia, puedan ejercer su derecho al sufragio, asegurando que el muro de una celda no sea un obstáculo para la democracia.

