CDMX. En las aguas del Golfo de México, frente a las costas de Campeche, cientos de trabajadores petroleros enfrentan una realidad invisible desde tierra firme: plataformas que se mecen con el oleaje, turnos interminables y una precariedad que erosiona no solo sus cuerpos, sino sus esperanzas. Juan Carlos, un operador de 42 años en la plataforma Ku-Maloob-Zaap, narra vía telefónica su rutina: “Llevo 14 días aquí, sin bajarme. El agua es escasa, la comida a veces llega echada a perder, y ni papel higiénico hay. Pero si protestas, te remueven. ¿Cómo mantengo a mi familia en Ciudad del Carmen si me despiden?”.
Su voz se quiebra, recordando a sus dos hijos que solo ve cada dos semanas. Esta es la rutina de trabajadores de una industria petrolera que, pese a su riqueza energética, deja a sus empleados en la vulnerabilidad más cruda.
ECONOMÍA PETROLERA EN DECLIVE (2025-2026)
Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, en el tercer trimestre de 2025, Campeche registraba 423 mil personas ocupadas, una disminución de 13 mil respecto al mismo periodo de 2024, concentrada en sectores como construcción y extracción (incluyendo petróleo).

