CAMPECHE. La ciudad de Campeche revivió una de sus costumbres más queridas con la celebración del emblemático Martes de Pintadera, una jornada que congregó a cientos de ciudadanos y visitantes. En un ambiente de euforia colectiva, el evento se consolidó una vez más como el corazón del cierre de las festividades carnestolendas, transformando el espacio público en un lienzo vivo de convivencia social.
El Foro Ah Kim Pech se convirtió en el punto de encuentro donde familias enteras, jóvenes y niños se dieron cita para despedir el Carnaval de Campeche 2026. Entre risas y música, los asistentes participaron en una dinámica batalla de colores que inundó el recinto, demostrando que esta festividad sigue siendo el máximo referente de unión y esparcimiento para la comunidad campechana.
Durante más de cinco horas consecutivas, los más pequeños disfrutaron de un área debidamente delimitada y segura, diseñada para que las carreras y los juegos fueran los protagonistas. El cielo del foro se vio decorado de forma constante por globos cargados de pintura, mientras el sonido de las risas infantiles marcaba el ritmo de una tarde dedicada plenamente al disfrute de las nuevas generaciones.
El acto de teñirse el cuerpo y la ropa con vibrantes tonalidades representa una de las experiencias más singulares del país, siendo una tradición exclusiva del estado de Campeche. Esta práctica no es solo un juego, sino una forma de expresión cultural mediante la cual los participantes manifiestan su júbilo por las fiestas del Rey Momo a través de una explosión visual de color.
A pesar del paso de los años, la “Pintadera” se mantiene como un pilar de la identidad local que resiste el avance de la modernidad. El aire se llenó de trapos empapados en pintura de agua que, al agitarse, crearon un baile multicolor donde las jerarquías desaparecieron, permitiendo que amigos, familiares y desconocidos se fundieran en un solo abrazo festivo.
Para elevar la energía de la jornada, la cartelera musical contó con la participación estelar de Los Méndez de Pilón, quienes pusieron el sello rítmico a la celebración. Los elencos artísticos lograron que las familias permanecieran en la pista de baile hasta el agotamiento, cerrando con broche de oro una edición más de esta histórica festividad estatal.

