CAMPECHE, CAMP. El sarampión no distingue, cuando una mujer embarazada se contagia, el riesgo no solo es para ella, el bebé puede enfrentar complicaciones como pérdida de audición o de visión si la enfermedad se agrava. Por lo que en estos casos se activa el mismo protocolo que para cualquier paciente, vacunas, aislamiento inmediato y vigilancia médica estricta para evitar desenlaces graves como encefalitis o neumonía.
Josefa Avendaño Castillo, confirmó que es importante detectar a tiempo cualquier complicación, pues enfrenta los mismos riesgos que cualquier otra persona con sarampión.
Recordó que todas las mujeres embarazadas deben aplicarse lavacuna TDPA (tétanos, difteria y tosferina), ya que la diferencia aquí hay dos vidas en juego, posibles afectaciones entre problemas auditivos y visuales.
Aunque insistió en que la vacunación es la estrategia clave, sostuvo que un manejo médico oportuno reduce el riesgo de que la enfermedad se complique. También rechazó la idea de que el contagio implique automáticamente que el recién nacido nacerá ciego, como circula en algunas creencias populares.
La secretaria descartó el aborto como opción médica ante un caso de sarampión en el embarazo. Argumentó que someter a una mujer enferma a un procedimiento quirúrgico implicaría más riesgos y que el enfoque debe ser integral, centrado en el tratamiento y el seguimiento clínico tanto de la madre como del producto.

