CAMPECHE.– Un amanecer que prometía ser cotidiano se transformó en una escena de pesadilla sobre la carretera federal Escárcega-Champotón. El asfalto, devorado por una densa neblina que reducía la visibilidad a apenas unos metros, fue el escenario de un brutal choque que dejó una unidad de transporte público de la Cooperativa Centenario reducida a un montón de chatarra humeante.
El reloj marcaba las 07:40 horas cuando el destino alcanzó a los pasajeros de la combi. De manera imprevista, una mole de acero apareció frente a ellos: un camión volquete que se encontraba estacionado sobre la vía de rodamiento, en una muestra de negligencia criminal al no contar con luces de precaución ni señalización alguna. El impacto fue seco, violento y devastador.
La parte frontal de la combi quedó pulverizada tras el choque. El conductor, Gabriel Aménica Guevara, de 51 años, llevó la peor parte al quedar atrapado entre los fierros retorcidos de su propia cabina. Mientras tanto, el pánico se apoderaba del interior de la unidad, donde los gritos de auxilio rompían el silencio de la mañana.
A pesar de lo dantesco de la escena, donde la unidad quedó convertida en una trampa mortal, el milagro se hizo presente. Paramédicos de Samu, la Cruz Roja Mexicana y elementos de División del Norte arribaron rápidamente para realizar maniobras de extracción y atender a los heridos.
Entre los lesionados trasladados de urgencia al Hospital IMSS-Bienestar “Dr. Janell Romero Aguilar” se encuentran Yuliana Barragán Sánchez, de 29 años; la pequeña Mayte Baños Barragán, de tan solo 8 años; José Esteban Núñez González, de 37; Guadalupe Romero Cruz; Abraham Sánchez Padilla, de 37; Roberto del Carmen Sánchez Hernández, de 36; y César Abraham Manrique.
A su llegada al nosocomio, el parte médico trajo un respiro de alivio a los familiares, contra todo pronóstico tras ver el estado del vehículo, ninguno de los lesionados presentaba heridas que pusieran en riesgo su vida. La Guardia Nacional se hizo cargo del peritaje, mientras la indignación crecía entre los testigos ante la irresponsabilidad del chofer del volquete, cuya omisión estuvo a punto de cobrar múltiples vidas en la zona sur del estado.

