CAMPECHE, CAMP. Con pancartas en mano y la urgencia encima, ciudadanos del poblado de Imi se manifestaron a las afueras de la Agencia Reguladora del Transporte (Artec) para exigir que el transporte Ko’ox circule en sus calles ya. Esto pues la entrada de una empresa provisional, les duplicó la tarifa, incumple horarios y dejan sin traslado a estudiantes, trabajadores y familias enteras.
Este lunes, una comitiva de vecinos encabezada por la agente municipal, Leydi Conic, señaló que el titular Eduardo Zubieta aún analizará la entrada de esta ruta. Sin embargo, dicen están cansados pues estos colectivos están incumpliendo con lo acordado con Artec, al cobrar de 10 a 20 pesos parejo. Esto termina por golpear el bolsillo de alrededor de 600 habitantes.
“Hoy muchos tienen que salir a la avenida, pagar taxis o indrive o de plano irse caminando, la comunidad tiene cerca de mil 200 habitantes, pero al menos 600 dependen de este servicio”. Además, lamentaron que, la empresa TUM haya desaparecido al ser retirado por autoridades municipales, lo que antes esto representaba un apoyo pues pasaba a las entradas de las avenidas.
A esto se suma que el servicio opera de manera intermitente, entre semana inicia a las seis de la mañana y concluye a las siete, sábados funciona solo hasta el mediodía, domingos no hay transporte y en periodos vacacionales el servicio desaparece por completo. Además, la empresa de la cual desconoce su nombre, solo presta servicio si hay estudiantes; si hay consejo técnico o suspensión escolar, el transporte se cancela.
Durante la manifestación, Artec recibió el oficio presentado por la comunidad y aseguró que analizará opciones, sin cerrar las puertas al diálogo. No obstante, los pobladores advirtieron que quieren una solución, ante el temor de que al día siguiente los estudiantes vuelvan a quedarse sin transporte para acudir a la escuela.
La comunidad pide que, mientras se define si el sistema Ko’ox llegará a Imi, al menos se asignen dos colectivos formales que respeten ruta, horarios y tarifas, y que operen todos los días. “Sentimos que somos una comunidad olvidada”, concluyeron, mientras reiteraban su disposición a usar y pagar un transporte justo, siempre que sea formal, continuo y digno.

