Tecnología de la voz, convirtiéndose en un estándar

En el panorama automovilístico también crecen las funciones que se pueden llevar a cabo con asistentes de voz

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Al igual que el rostro o las manos, la voz puede decir mucho de nosotros mismos: si somos personas cultas, seguras de nosotras mismas, incluso si hemos dormido bien o hemos cometido una infidelidad a la pareja. Las empresas lo saben y cada vez están más interesadas en obtener información de nosotros a través de esta vía: si nos interesa un producto, si lo sabemos usar, o incluso si tenemos intención de defraudar. Por este motivo, tanto en México como en el resto del mundo se está convirtiendo en un estándar firmar contratos mediante llamadas telefónicas en las que se graba la conversación y se establece dicho contrato de manera verbal. ¿Ataca este sistema nuestra privacidad? No, realmente, ya que debemos dar nuestro consentimiento, y hablamos también voluntariamente. Es, a fin de cuentas, una herramienta más de la que disponemos para comunicarnos con los demás, incluidas las empresas y las máquinas.

Precisamente gracias a que las máquinas son capaces de interpretar nuestra voz (e incluso distinguirla de cualquier otra voz, como ha logrado el sistema “Hey Siri” de Apple), podemos lograr muchas más cosas de nuestros gadgets con una interacción simple, sin manos, a una distancia relativamente corta. Estos llamados asistentes de voz como Cortana o Siri llevan con nosotros algunos años, pero cada vez se añaden más a la lista. Alexa y su Amazon Echo están causando furor y están sincronizados con nuestras aplicaciones favoritas. Así, hoy por hoy es posible conocer los resultados de Melate anunciados a través de un asistente de voz, o hacer una transferencia bancaria, sin pulsar siquiera un botón.

En el panorama automovilístico también crecen las funciones que se pueden llevar a cabo con asistentes de voz: hace un año, Mercedes Benz lanzaba su modelo Mercedes Class A con un innovador sistema “Hey Mercedes”, capaz de subir la temperatura a la orden “tengo frío” o buscar la cafetería más cercana o un hotel si decimos “tengo sueño”. No sólo escuchan, sino que interpretan nuestros deseos en algunos casos, y es que cada vez están más dotados de inteligencia artificial mejorada. En el caso de la conducción, nos permite mantenernos mucho más concentrados en la carretera, sin tener que apartar la mirada del horizonte y los retrovisores, no las manos del volante, por lo que se puede afirmar que suponen una mejora en la seguridad y el confort, y esta deducción es aplicable a cualquier otro asistente de voz para cualquier otro dispositivo tecnológico de uso diario.