Realiza abdominales de manera correcta

13

Para eliminar la barriguita, esa que permanece a pesar de llevar adelante una rutina de ejercicios, debe ser porque quizá estás ganando músculo, pero estéticamente no mejora porque lo estás haciendo sin prestar atención a ciertos detalles técnicos, importantes para mejorar la apariencia del abdomen.

Lo más importante para que no quede el músculo levantado y la panza como inflada y durita es arrancar con una buena postura de todo el cuerpo y fundamentalmente controlar la posición de la pelvis.

RECOMENDACIONES:

• Abdominales básicos.
Acostado boca arriba, con los talones alineados a la altura de los glúteos, los hombros despegados del suelo, los brazos flexionados sobre la nuca, controlar la posición de la pelvis para que esté en retroversión. Se debe inclinar la pelvis de manera que se sienta que la zona lumbar y sacra quedó apoyada en el suelo. Y con los glúteos contraídos todo el ejercicio. Desde esa posición se comienzan a hacer las flexiones. El movimiento consiste en acercar el esternón al pubis o el pubis al esternón. Subir y bajar el torso haciendo grandes movimientos mientras el estómago se infla es incorrecto.

• Abdominales oblicuos. En la misma posición inicial se rota el torso a la derecha, se vuelve a la posición inicial y luego a la izquierda. Para evitar que el estómago quede inflado y duro por los ejercicios, se debe estar controlando, durante las repeticiones, que la posición del cuerpo sea la correcta.

• No es efectivo repetir los movimientos hasta el cansancio del músculo, es preferible hacer menos repeticiones, pero en forma lenta, sosteniendo la contracción del músculo, pero siempre con la pelvis en retroversión y el sacro apoyado. Así se evita el efecto indeseado y se logra un abdomen plano.
 

Apóyate con los alimentos

Para mejorar la formación del músculo y lograr tonificarlo y marcarlo se recomienda llevar una dieta hiperproteica con los siguientes alimentos:

– Proteínas magras: Pechuga de pollo, pescado, cortes de carne desgrasados.

– Reducir al máximo las harinas blancas. Sólo para desayuno o merienda, según el horario de la actividad física. Si se entrena en la mañana se incorporan en el desayuno panes, hojuelas de cereales, avena. Y si en la tarde ya no se entrena en la merienda elegir yogures, batidos de frutas, leche descremada. También se pueden comer panqueques de clara de huevo con queso blanco.

– Evitar pasar varias horas sin comer. Realizar cada 2 a 4 horas pequeñas ingestas para no querer comer grandes cantidades de alimentos de golpe.

– Comer y masticar bien. Comer lento, masticando adecuadamente, permitirá una mejor digestión que evitará la formación de gases y a su vez acelera la sensación de saciedad.

– Evitar alimentos que inflaman. Es preferible evitar las coles, legumbres y cereales integrales.