CAMPECHE, CAMP. La investigación sobre la masa defectuosa utilizada en los pibipollos de Campeche ha dado un paso crucial al ser llevadas las muestras a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. Aunque la cocinera tradicional certificada María Petrona Alvarado advirtió que la confirmación definitiva requerirá paciencia, ya que los resultados de los análisis de laboratorio podrían tardar.
Reiteró que, ya no se puede hacer nada, confía en que los estudios permitan rastrear al proveedor o distribuidor de este maíz blanco, pues la comerciante de Tenabo a la que ella le compró al menos 40 kilos de masa a 15 pesos el kilo, afirmó haber adquirido ese grano en una tortillería del centro de ese municipio. Por lo que enfatizó que su único propósito es saber exactamente qué ocurrió y a qué tipo de producto se enfrentan.
Pese a que Doña Petrona aplicó la técnica ancestral de nixtamalización al pie de la letra, el col permaneció líquido, la masa no absorbió la grasa y los alimentos nunca lograron cocerse en el horno, quemándose únicamente por la parte exterior. Fue su hijo Freddy quien detectó graves diferencias en el olor y la textura al comparar el producto sospechoso con la masa de sus proveedores habituales, lo que encendió las alarmas sobre el tipo de grano suministrado.