CAMPECHE, CAMP. Perder el cabello duele más que una mastectomía. No lo dice una estadística fría ni un folleto médico: lo dice Anabel Beltruy con la voz firme de quien lleva diez meses plantándole cara al cáncer.
Perder la melena es perder la identidad de un plumazo, verse al espejo y no reconocerse. Por eso, cuando recibió una peluca de cabello natural, no recibió un accesorio de belleza; recuperó la dignidad. Ese mismo milagro es el que busca multiplicarse este próximo 23 de octubre a las 18:00 horas en el Local Social del Magisterio, durante la cena-baile y pasarela “Vivir Feliz”.
Isabel Pinelo Casanova presidenta y creadora de la asociación “Cabello Feliz”, señaló que el evento reunirá a 18 modelos de entre 12 y más de 60 años —sobrevivientes y pacientes en pleno tratamiento— que desfilarán con prendas donadas por reconocidas boutiques locales y de Mérida como Rosa Pastel, Abril Boutique, Ángeles y Bordados Shaman.
El momento cumbre de la noche llegará cuando cuatro mujeres reciban sus prótesis capilares personalizadas en pleno escenario, un acto simbólico que busca tejer una red de contención para que ninguna paciente vuelva a transitar el dolor en soledad.
ANATOMÍA DE LA ESPERANZA
Por otra parte, la psicóloga de la asociación, Ana Paola Mezco, señaló que el apoyo de campechanos en este evento es importante, ya que, con ello se harán más pelucas, que, a diferencia de las sintéticas del mercado, que provocan severas irritaciones y requieren gorros adaptativos—, las prótesis que elabora “Cabello Feliz” son 100% de cabello humano.
Se requiere cabello sano, no tratado con queratinas ni bótox capilar, con un largo mínimo de 35 centímetros. Las melenas donadas son desinfectadas, lavadas, hidratadas, clasificadas por textura y seleccionadas minuciosamente. Cada cortina de cabello se teje a mano, pelo por pelo, requiriendo entre 3 y 4 horas de trabajo.
Una sola prótesis necesita 19 cortinas montadas sobre bases inyectadas con tecnología láser y piel sintética elaborada en su propio taller. Todo este proceso requiere insumos costosos (mufas, hilos, bastidores y desinfectantes especiales), razón por la cual la asociación busca fondos para mantener la entrega de estas prótesis de manera 100% gratuita.
“Las pacientes no vienen buscando moda; vienen a encontrarse a sí mismas”, explicó. “Tratamos de recrear la imagen que tenían antes del diagnóstico para ayudarles a reconstruir la autoestima golpeada por el duelo de la enfermedad”.