CAMPECHE.– El Santuario Diocesano del Cristo Negro, Señor de San Román, abrió sus puertas para dar una cordial bienvenida a la delegación de la Diócesis de Naviraí, proveniente de Brasil. La feligresía local se congregó desde primeras horas para ser parte de este intercambio cultural y espiritual que refuerza la hermandad católica entre ambas naciones.
La jornada religiosa estuvo marcada por una profunda solemnidad y muestras de afecto fraterno entre los asistentes. Los organizadores locales prepararon el recinto eclesiástico para albergar a los peregrinos y visitantes que acudieron a presenciar este emotivo acontecimiento litúrgico.
El momento central de la reunión consistió en una solemne Celebración Eucarística programada a las 9:00 A.M., donde las voces de ambas comunidades se unieron en oración. Durante la ceremonia, se destacó la significación de mantener lazos de fe sólidos a través de las fronteras continentales.
A la misa asistió de manera especial la delegación sudamericana compuesta por 50 personas, acompañadas por seis párrocos y encabezadas por su obispo, S. E. R. Mons. Ettore Dotti. Su presencia fue recibida con entusiasmo y gratitud por parte del clero local y la feligresía asistente.
Un vínculo de fe que trasciende fronteras
Este intercambio se enmarca dentro de las iniciativas respaldadas por la red World Religious Tourism Network, la cual promueve la integración entre destinos de fe a nivel internacional. Gracias a esta colaboración, se facilita el peregrinaje y la difusión de las tradiciones religiosas regionales.
La Diócesis de Naviraí, continúa fortaleciendo sus lazos internacionales mediante este tipo de visitas a santuarios de relevancia en América Latina. Dichas actividades permiten dar a conocer la riqueza de sus tradiciones eclesiales en tierras mexicanas.
Por su parte, el Santuario del Cristo Negro de San Román reafirma su vocación como un referente de acogida y devoción para peregrinos de diversas partes del mundo. La imagen del Señor de San Román sigue siendo un símbolo unificador para la comunidad creyente que acude en busca de consuelo y fe.
La jornada concluyó con muestras de agradecimiento mutuo entre las autoridades eclesiásticas y los fieles, quienes expresaron su deseo de dar continuidad a estos encuentros fraternos en el futuro. Con este evento, el santuario consolida su proyección internacional dentro del turismo religioso global.