CAMPECHE, CAMP. Seis meses de alerta constante, cielos cerrados y la amenaza permanente de que un huracán desborde los ríos y meta el agua hasta la cocina. De junio a noviembre, la temporada de ciclones del Atlántico pone a prueba a miles de familias en Campeche, pero este año la promesa oficial es tajante, hay despensas garantizadas para cubrir cada mes de la contingencia y asegurar que nadie se quede sin comer si la naturaleza obliga a evacuar.
Aunque hasta el momento el año se ha mantenido tranquilo sin la presencia de este tipo de fenómenos, el director de Asistencia Alimentaria del DIF Estatal, Rangel Carrillo Navarro, puso sobre la mesa las cifras de la reserva para este 2026, ya que 16 mil 218 paquetes de alimento están resguardados en bodega y listas para 508 refugios temporales diseñados para albergar hasta a 37 mil 390 personas.
Cuando un huracán amenaza con arrasar con todo a su paso y la única opción es abandonar el hogar para salvar la vida, la incertidumbre devora a las familias. En ese instante de vulnerabilidad, metidos en un refugio temporal, la pregunta es si habrá un médico real, una medicina a la mano o auxilio inmediato para un niño con fiebre o un adulto mayor descompensado. Ante este escenario, la Secretaría de Salud aseguró que habrá un blindaje médico total, para que ningún albergue se quede desamparado si llegara a pegar un huracán.