CAMPECHE, CAMP. Ni la inflación ni los altos costos de la canasta básica pudieron desarmar la tradición mexicana de las Fiestas Patrias. Durante los festejos de este septiembre, la carne de cerdo se coronó como la dueña indiscutible de las cocinas locales para cocinar el tradicional pozole. Esto impulsó las ventas en las carnicerías populares en más de un 65 % y demostrando que, cuando se trata del banquete patrio, el presupuesto familiar se estira para mantener vivo el sabor de siempre.
Aunque las fiestas ya pasaron, muchos siguen cocinando este manjar durante todo el mes, pues es el pretexto ideal para reunirse entre amigos y familia. Mariana Cohuó, comerciante con años al frente de su mostrador manifestó que, el pollo y el cerdo son las alternativas para cocinar el pozole. Sin embargo, la carne de cerdo por el precio que se mantuvo fue el que más tuvo venta.
“La del pollo se mantiene como la alternativa más económica en el mercado en $49 pesos el kilo, pero el paladar de las familias fue contundente, el verdadero pozole lleva cerdo, la mitad de cabeza estuvo en 20 pesos y 120 pesos el kilo de cerdo”, señaló.
Por otra parte, la ventera atestiguó el flujo incesante de compradores que desde temprano abarrotaban su local tan solo el 14 de septiembre buscando los mejores cortes. “Ese día recibimos entre 30 y 50 personas. Casi todos iban directos sobre la carne de cerdo; si acaso de 3 a 6 personas se llevaron pollo”, relató Mariana.
FAMILIAS MANTIENEN LA TRADICIÓN
Sin embargo, para armar el manjar patriótico y pese a que el costo de la carne se mantuvo estable, el verdadero reto para los bolsillos no estuvo en la carnicería, sino en los puestos de verduras e insumos secos. Para lograr la proporción estándar recomendada por cocineros y amas de casa —un kilo de carne por cada kilo de maíz pozolero—, las familias tuvieron que hacer frente al incremento desmedido de los complementos.
La cebolla se convirtió en el ingrediente más caro del plato, alcanzando hasta los $45 pesos por kilo. Para la preparación y el acompañamiento, los insumos clave incluyen el ajo en $20 pesos por porción, junto con hierbas de olor y especias como laurel, orégano y comino, cuyo precio oscila entre $20 y $50 pesos.
En cuanto a las guarniciones, se contempla la lechuga o col picada ($15 a $25 pesos), un manojo de rábanos ($15 a $20 pesos), limones ($25 a $35 pesos el kilo) y la infaltable bolsita de chile en polvo ($10 a $15 pesos); finalmente, el paquete de tostadas para acompañar se encuentra entre los $30 y $45 pesos